Ultimamente, estamos demasiado aislados, o al menos a mí me lo parece. Las relaciones se enfrían, porque algunas amistades no han soportado este aislamiento y se ha enfriado.
Y por eso, empiezo a buscar amistades que puedan soportar el aislamiento y cualquier otra crisis. Es bueno recordar la repetida frase de que en el idioma japonés, crisis y oportunidad es la misma palabra.
Pues bien, construyamos amistades a prueba de confinamientos, incendios y terremotos. Hagamos algo valioso y duradero