Mi vida está claramente estructurada y ordenada. Al mismo tiempo soy una persona abierta con la gente y por eso estoy siempre en compañía.
Pienso que soy un
hombre sensible, romántico, a la mitad del camino entre tradicional y moderno, cumplo mis compromisos y con defectos visibles como la falta de paciencia, el ser olvidadizo, y carecer en ocasiones de empatía.